El sur de Colombia

Parada en la ruta de Pasto a Popayán.

Subimos bastante rápido hasta Medellin para pasar las Navidades en compañía, pero aunque fuese rápido vimos algunos sitios muy interesantes de la zona sur del país.

Sólo a 12km de la frontera con Ecuador visitamos el Santuario de las Lajas, una impresionante iglesia construida entre montañas y encima de un río. En el camino de acceso al santuario se pueden observar gran número de placas o insignias esculpidas en las paredes con mensajes de agradecimiento a la Virgen de las Lajas. 

Colombia es un país muy creyente, yo diría que de los más creyentes de toda Sudámerica.

Cerca de Pasto conocimos la Laguna de la Cocha, un gran lago donde se pueden realizar diferentes actividades como navegar en una de sus curiosas embarcaciones y visitar La Corota, una isla dentro del lago. Lo que más nos gustó a nosotros fue pasear a orillas de uno de sus afluentes riachuelos el cual esta custodiado por montones de casitas preciosas decoradas hasta el último detalle.

Seguimos la ruta hasta Popayán, una ciudad colonial de casas blancas donde nos enamoró la alegría de su gente. Estuvimos un buen rato sentados en la plaza escuchando la música que tocaban algunos artistas callejeros y viendo bailar y cantar a los transeúntes que pasaban por allí.

No nos gusta dormir en las ciudades porque no es nada tranquilo ni seguro, así que salimos de Popayán a buscar un lugar para dormir. Pasamos una estación de servicio llena de camiones y tampoco parecía un lugar muy tranquilo así que Jose decidió meterse por un camino de tierra en busca de un terreno plano y lejos de la carretera donde poder descansar. El camino por donde íbamos era super malo, de tierra y con un montón de huecos, se nos hizo de noche y no encontrábamos ningún lugar… hasta que vimos un llano al lado de un árbol que parecía perfecto. Fuimos hasta allí y cuando nos dimos cuenta estábamos justo en frente de la iglesia del pueblo!! y lo peor era que como era época navideña todo el pueblo estaba allí reunido para rezar novenas y cantar villancicos, imaginaros la sorpresa cuando nos vieron! salió todo el mundo y empezó a hacernos preguntas y a alucinar con Cactus! 🙂 Fue una experiencia inolvidable! jeje.. y pudimos dormir tranquilos (cuando acabo la misa….)

Desde allí continuamos hasta Cali, una ciudad que al principio del viaje teníamos muchas ganas de conocer e incluso de quedarnos un tiempo y aprender a bailar salsa, pero que ahora no nos dio muy buena espina probablemente porque hemos escuchado varias historias de viajeros que han sido robados. Así que cambiamos la ciudad por el lago Calima que esta relativamente cerca y muy bien comunicado. Este lago es famoso para la práctica de kitesurf pero cuando nosotros estuvimos allí no hacía nada de viento, imaginamos que no estamos en temporada. Nos pareció un lugar ideal para relajarse, súper tranquilo y rodeado de lindos paisajes, pero cuando ya nos íbamos a dormir (como a las 22h) llegó un jeep cargado de chicos jóvenes que puso la música a todo volumen! con una calidad de sonido espectacular… parecía que fuesen a montar una rave, pero no, solo se dedicaron a ir y venir durante toda la noche, no sabemos si los mismos o otros grupos de amigos pero la cuestión es que dormimos fatal! 🙁

La última parada antes de llegar al eje cafetero fue en Buga donde recibimos una grata sorpresa de la mano de Clara y Jaime. Ellos son una pareja de viajeros que siguen las aventuras de Cactus desde hace un tiempo y nos invitaron a su casa a comer, compartieron con nosotros sus experiencias y nos dieron muchos consejos. Además nos enseñaron su ciudad famosa por la Basílica del Señor de los Milagros, un lugar de peregrinación de muchos colombianos.

Click aquí para ver más fotos del sur de Colombia.


Pasamos Navidad en Filandia, en el eje cafetero y Año Nuevo en La Ceja, Antioquia. En la próxima entrada os cuento más sobre estos dos lugares.

2 comentarios en “El sur de Colombia

  1. Hola queridos amigos. Muy interesantes los cuentos, aunque a uno le dan ganas de saber un poco más sobre las impresiones del viaje. Con ese estilo tan agradable, podrían hacerlo un poquito más largos y todos los leeríamos con avidez. ¿Cómo anda Perito? ¿Está obediente y tranquilo, o mañoso como un niño muy mimado?
    Los recordamos con mucho cariño. Un abrazo grande desde Mendoza, Eduardo y Silvia

    • Hola amigos viajeros! Perito esta feliz y ya con un pie en Europa (ya conseguimos todos los papeles necesarios) y lo de mimado… bueno, yo que voy a decir que soy su madre! Jajaja.. les extrañamos! Para cuando su próximo viaje? Un abrazo a los dos!

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